Arranca la temporada de la RGB: ¿Qué tramará Giuliani?
Por Jenny Laurie
Traducido por Vajra Kilgour

Ha llegado la época primaveral del establecimiento de rentas, y la Junta de Regulación de Renta (RGB, por sus siglas en inglés) está despertándose de su larga invernación después de la campaña para la re-elección del alcalde. Pero el actual RGB queda una incógnita hasta que el alcalde llene cuatro puestos vacantes en la junta de nueve miembros: uno de los dos escaños de los caseros, y tres de los cinco susodichos “escaños públicos.” Las vacancias ocurrieron cuando el miembro casero Joseph Forstadt, quien había estado miembro desde 1984, dimitió para evitar revelar información que habría mostrado un conflicto de intereses. Las pautas del año pasado se adoptaron sin su participación.

Los miembros públicos Paul Atanasio, Paula Dagan y Elissa Fitzig también han dimitido, o de buena gana o bajo presión. Atanasio, un operativo del Partido Conservador vinculado con la administración de Pataki, abogó agresivamente para el descontrolar de alquileres, pero mostró algo de interés en aumentar los subvenciones para viviendas. Según una fuente anónima, él quería que la RGB se involucrara más en asuntos relacionados con las políticas de regulación de alquileres y producción de viviendas, y se sintió limitado por simplemente votar para las pautas dictadas por la alcaldía.

Fitzig, miembro durante dos estacionamientos, casi nunca habló ni pidió información del personal, mientras votaba fielmente según la línea ideológica de Giuliani. Parecía incómoda en la vida pública, y según se dice quería salir de la junta.

Los miembros inquilinos David Pagan y Ken Rosenfeld quedarán, aunque el mandato de Rosenfeld se ha vencido.

La oportunidad que tiene el alcalde este año es la de llenar la junta con miembros que cambiarán substancialmente la manera en que se establecen las pautas, quizás por incorporar mecanismos de descontrol, o una sobrepaga de vacancia por encima de la de 20 por ciento o más impuesta en la ciudad en la ley de 1997.

En contra de la oportunidad del alcalde pesan divulgaciones no oficiales indicando que los gastos de operación de los caseros son muy bajos, especialmente los de impuestos y combustible, que por dos años han sido el pretexto de la RGB para pasar aumentos de alquiler más altos de lo que se pudo justificar. El año pasado, la junta proyectó aumentos de precios de impuestos y combustible de 3 y -4.8 por ciento, respectivamente. Precios de combustible en todas partes son más bajos que desde hace muchos años, y el consumo de combustible también está en bajos niveles por el invierno corto y templado. En realidad, no se miden los precios hasta abril, pero los informes que se rumorean siguen el ritmo nacional de tasas bajas de inflación, que siguen bajándose. Los costos de hipotecas son los más bajos de los últimos 16 años: los servicios son más bajos y los términos son más largos y generosos.

Con poca actividad legislativa que atañe a los inquilinos en 1998, la naturaleza conservadora y en pro de caseros de la Junta de Regulación de Renta debe ser vigilada cuidadosamente.