Concejo decide renovar protecciones de alquileres
El Vocero presenta proyecto de ley de renovación;
DiBrienza propone proyecto para enfrentar a la crisis de viviendas
Por Kenny Schaeffer
Traducido por Vajra KilgourEl millón de familias de renta regulada de la ciudad de Nueva York recibieron dos buenas noticias durante la temporada de vacaciones. El Vocero del Concejo Municipal Peter Vallone presentó un proyecto para renovar las leyes de control y estabilización de renta de la ciudad, que se vencen el 31 de marzo. Además, el concejal Steve DiBrienza propuso un proyecto acompañante con el propósito de enfrentar las causas más profundas de la grave crisis de vivienda asequible en Nueva York.
El proyecto de Vallone no solamente renueva las leyes de renta y desalojo sin enmiendas debilitantes, sino también abarca una estipulación para impedir que los caseros remuevan apartamentos del sistema de regulación ilegalmente. Actualmente, los caseros pueden remover apartamentos de las regulaciones completamente cuando el alquiler llega a $2,000 al mes, cobrar lo que quieran, y poder desalojar al nuevo inquilino sin justificación cuando el contrato se vence. El proyecto de Vallone exigiría que los dueños de edificios les den notificación de cómo el alquiler llegó al nivel de $2,000 a los inquilinos en apartamentos nuevamente descontrolados.
Los dueños descontrolan los apartamentos ilegalmente muy a menudo, ya sea por reclamar gastos inflados de renovaciones para que el alquiler suba a $2,000 o simplemente por cobrar $2,000 o más sin justificación. Aunque no pone fin por completo a este abuso, el proyecto de Vallone propone un fuerte desincentivo, ya que al dar al nuevo inquilino la base del reclamo del dueño le deja hacer una decisión inteligente en torno a recusar o no el alquiler.
Previsiblemente, el proyecto de Vallone encontró abucheos en la industria de bienes raíces, con alegaciones absurdas que la estipulación de notificar castiga a los caseros y hace más fáciles las recusaciones falsas por parte de los inquilinos. Como dijo en 1910 el filósofo y activista social Bertrand Russell sobre reformas de impuestos de bienes raíces, la excelencia de esta propuesta se mide por la hostilidad que suscita en los caseros. Por este estándar, el proyecto de Vallone será una defensa eficaz contra una de las muchas fallas que se han hecho en el sistema de regulación de renta en los últimos años como resultado del cabildeo incesante y contribuciones de campaña por parte de la industria.
Aunque el Consejo Metropolitano de Vivienda (Met Council) celebró el compromiso de Vallone en este asunto, los inquilinos todavía se sienten ofendidos y traicionados después del proyecto encabezado por Vallone para destruir las leyes destinadas a proteger a los niños del envenenamiento por plomoalgo que había prometido específicamente que no iba a hacer mientras buscaba el apoyo de inquilinos durante su postulación para ser gobernador del estado en 1998. La industria de bienes raíces de Nueva York ha tenido acceso especial a Vallone durante muchos años, y es seguro que los dueños le van a pedir favores adicionales mientras él solicita sus contribuciones para su postulación para alcalde que se prevé en 2001, cuando los límites de términos le prohibe continuar en el Concejo Municipal.
Por esta razón, proponemos continuar exponiendo al Concejo a la luz pública hasta que se apruebe el proyecto de Vallone y se seque la tinta, dijo Jenny Laurie, directora de Met Council.
El concejal Steve DiBrienza (D-Brooklyn) le siguió los pasos a Vallone al revelar sus planes de presentar, junto con unos colegas, un proyecto acompañante para prohibir la imposición por la Junta de Renta Regulada del impuesto de pobresun sobrecargo anual de $15-$25 pagado solo por inquilinos de apartamentos que se alquilan por menos de $500 al mes, que suelen ser los más pobres de la ciudad. El proyecto de DiBrienza también limitará los aumentos anuales de hasta un 7.5 por ciento actualmente pagados por los inquilinos de renta controlada, para ponerlos de acuerdo con los bajos aumentos pagados por los inquilinos de renta estabilizada, típicamente un 2 por ciento por un contrato de renovación de un año.
Estos dos proyectos, además de la renovación de las leyes de control y estabilización de rentas sin debilitarlas más, son parte del programa legislativo de cinco puntos de DiBrianza para enfrentar la crisis de vivienda asequible.
El cuarto punto es revocar la Ley Urstadt, vestigio de las medidas fracasadas de descontrol del gobernador Nelson Rockefeller de 1971. Esta ley prohibe que la ciudad de Nueva York promulgue controles de renta más rigurosos que los aprobados por la legislatura estatal. Aunque el Concejo no puede revocar la Ley Urstadt, el concejal Stanley Michelsdemócrata de Manhattan que ha sido la voz más fuerte de los inquilinos en el Comité de Vivienda y Edificios durante muchos añosha presentado una resolución que exige que la legislatura lo haga.
El quinto punto es revocar tres de los más recientes asaltos de la legislatura estatal contra las regulaciones de renta: el descontrol de apartamentos vacíos de $2,000; el descontrol de apartamentos ocupados por familias de altos ingresos; y el aumento de un 20 por ciento permitido cada vez que un inquilino se muda, que se burla de la estabilización por inflar los alquileres marcadamente y que les da a los caseros un incentivo enorme para desalojar a los inquilinos actuales. El Concejo no puede revocar estas provisiones de ley estatal, pero sí puede aprobar una resolución instando a la legislatura que actúe.
De vecindario a vecindario a través de toda la ciudad, las familias trabajadoras y de ingresos medianos se hallan fuera del mercado de viviendalos jóvenes, los viejos, los pobres, la clase media, todo el mundo, explica DiBrienza. Necesitamos conservar y ampliar el suministro de vivienda asequible, y hay muchos factores, desde mantener los niveles de alquiler al alcance de los inquilinos hasta asegurar una ejecución adecuada de los códigos de manutención de vivienda y la creación de nuevas viviendas.
Además del programa legislativo de cinco puntos, necesitamos mejores programas de ejecución de códigos de viviendas y subvención de renta, identificación temprana de edificios en aprietos y su transferencia a gerencias responsables con la participación de los inquilinos, un manejo adecuado de los edificios propiedades de la ciudad, y la creación de nuevas viviendas asequibles.
Se espera que DiBrienza, presidente del Comité del Bienestar Público del Concejo, se postule para el puesto del Defensor Público Mark Green cuando éste dimite el año que viene. Él ha encabezado la resistencia exitosa del Concejo en contra de algunas de las iniciativas más desalmadas del alcalde Rudolph Giuliani sobre el welfare, como las amenazas de quitarles los hijos a las madres sin techo, mandar a la cárcel a los desamparados, y expulsar de la asistencia pública a la gente con SIDA si no cumplen requisitos de revisión de verificación de elegibilidad más allá de los ya establecidos por la Sección para Servicios de SIDA y Respaldo de Ingresos.
También ha atraído amplio apoyo para su propuesta innovadora de crear miles de trabajos permanentes del gobierno y de la comunidad para la gente en programas de asistencia pública, con salarios y beneficios decentes, en lugar de los trabajos de callejón sin salida de workfare impuestos por Giuliani y su comisario de welfare Jason Turner.
Los proyectos de Vallone y DiBrienza les dan a los inquilinos en este año algo por lo cual pueden luchar aquí en Nueva York, sin tener que ir a Albany, señala Jenny Laurie. Renovar las leyes de control y estabilización de renta sin que se debiliten más, y cerrar la puerta a la regulación fraudulenta de $2,000 forzando a los dueños a exponer las bases para esa renta, será una gran victoria, si Vallone cumple su palabra. Pero aunque trata algunos de los síntomas, no hace lo suficiente para enfrentar las causas de la cada vez peor crisis de vivienda. El proyecto de DiBrienza, junto con las resoluciones para restituir autonomía local al revocar la Ley Urstadt, y abrogar las peores invasiones del estado en las regulaciones de renta, va mucho más allá, y forma parte de un programa global para atacar al problema por varios lados a la vez.
Se sugiere que los inquilinos se mantengan atentos hasta que el Concejo vote en marzo. Para informarse sobre cómo participar en o contribuir a la campaña de Met Council para que estas leyes se aprueben, llame a (212) 693-0553.