Organizando el Loisaida
Por Gloria Sukenick Traducido
por Vajra KilgourSábado temprano, 10 AM. Por costumbre en el Loisaida, el momento de decir, Quizá me levante. Pero el 27 de junio, alrededor de 150 personas ya llegaron al Cornelia Connelly Centro de Educación en la calle este de la cuatro. Este sábado era distinta: fue el día de la Conferencia de Vivienda del Loisaida, patrocinada por Met Council, Charas/El Bohío, City-Wide Task Force on Housing Court, Cooper Square Committee, Eviction Watch, Good Old Lower East Side (GOLES), Lower East Side Tenants Union, National Lawyers Guild, y Project Home-University Settlement.
El día comenzó con una recapitulación por el líder demócrata del distrito, Armando Pérez, quien habló de la historia del Loisaida, con énfasis en la actividad y participación de la comunidad en torno de muchas cuestiones políticas, desde la vivienda y el desamparo hasta los jardines y el estadio de los Yankees. Cualquier cuestión que se pueda nombrar, la gente del Loisaida han hecho o dicho algo en torno. Angelita Anderson, de la City-Wide Task Force on Housing Court, un recurso inestimable para los inquilinos que se ven obligados ir a la Corte de Vivienda sin abogado, habló del estado miserable de la vivienda en la ciudad.
El día continuó con una variedad de talleres, sobre la Sección 8 y la vivienda pública, las nuevas leyes de regulación de renta, la Corte de Vivienda, los juntos comunales, las organizaciones con base en la comunidad, cómo organizar asociaciones de inquilinos (nada mejor que tocar de puerta en puerta, dijo Wasim Lone de GOLES), ocupación y habitación de propiedades abandonadas, edificios en malas condiciones (en este taller tuvieron un papel destacado los inquilinos de edificios bajo amenazo de demolición), y qué hacer con las tierras baldíos.
Durante el curso del día, unas cosas me quedaron claro. La situación de vivienda es desesperante. La gente está tan acosada por sus propios problemas que mayoritariamente parece interesada solamente por conseguir información de cómo bregar con estos problemas: cómo luchar contra el desalojo y el hostigamiento, cómo conseguir reparaciones, qué hacer en la Corte de Vivienda. Pero lo que más me impresionó fue la necesidad de volver las luchas individuales en un movimiento comunal, y que la gente se dé cuenta de que sus problemas sólo se pueden solucionar por organizarse con otra gente. No se olvide, los caseros son ricos, pero nosotros somos muchos. No podemos quedarnos dormidos otra vez.
También quedó claro que si hay un lugar donde un cambio puede empezar, este lugar sí es el Loisaida. La energía y la vitalidad todavía están aquí, vivitas y coleando; pese a intentos del pasado y del presente de gentrificar el vecindario, ya están vivitas y coleando. Caseros y desarrolladores, ¡presten atención!
El día terminó con reportajes de los talleres, una plática sobre las estrategias comunales, y la pregunta más importante: ¿Adónde vamos desde aquí? Los participantes coincidieron en tres principios claves: resistir el desalojo, recalcando que el Loisaida sea una zona libre de desalojos; reclamar una moratoria de venta de las tierras propiedades de la ciudad (El único lugar donde podemos construir viviendas asequibles está en estas tierras, dijo Armando Pérez); y apoyar el derecho a la vivienda pública.