“Pague Impuesto De Pobres De $15”
La RGB Propone otra golpe a inquilinos de bajos alquileres

Pese a sus propias cifras, que muestran que los gastos de los caseros se incrementaron por sólo un 0.1 por ciento en el año pasado, la Junta de Regulación de Renta (RGB, por sus siglas en inglés) votó a apoyar más aumentos de alquiler para los 700,000 apartamentos de renta estabilizada en la ciudad.

Después de que la junta había rechazado varias otras propuestas, el presidente Edward Hochman, con ganas de irse a la casa, instó que la junta sugiriera que sigan vigentes las pautas del año pasado, “Solamente para tener algo en la mesa.” Las pautas preliminares, que fueron aprobados por un voto de 6-2, incluyen aumentos de 2 por ciento por un contrato de 1 año, 4 por ciento por un contrato de 2 años, y un recargo de $15 por apartamentos con alquiler de $400 o menos. Los representantes de inquilinos Kenneth Rosenfeld y David Pagan disintieron; después del voto, Rosenfeld llamó los aumentos propuestos “vergonzosos, sobre todo como una excusa para terminar la reunión.”

La RGB fijará las pautas finales el 22 de junio. A menos que vote para una tarifa más alta, el recargo para apartamentos vacíos será el 20 por ciento ya fijado por la ley estatal de 1997.

Las organizaciones de inquilinos planean centrarse en eliminar el “impuesto de pobres” que representa el recargo sobre alquileres bajos, lo cual la RGB ha impuesto en cada uno de los cuatro últimos años. En los seis últimos años, según Rosenfeld, la cifra de apartamentos que se alquilen por $400 o menos ha disminuido por un 60 por ciento. “¿No han pagado bastante esa gente?” preguntó Rosenfeld. “¿Qué es lo que pretendemos hacer, forzarla a dejar la ciudad?” “¡Sí!” gritó alguien del público.

Los dos representantes caseros sostuvieron que no hay pruebas de que la mayoría de los inquilinos que pagan menos de $400 sean pobres. (Según el Informe de Vivienda y Vacancia federal de 1993, un 80 por ciento de ellos ganaron menos de $20,000 al año, y un tercio estuvieron pagando más de la mitad de sus ingresos por el alquiler.)

Las propuestas rechazadas variaron desde la del nuevo miembro casero Vincent Castellano en pro de aumentos masivos para apartamentos de bajos alquileres, hasta la sugerencia de Rosenfeld que los alquileres se congelen. Rosenfeld sostuvo que la junta ha concedido aumentos de alquiler de un promedio de 26 por ciento durante los últimos tres años, mientras los ingresos de los inquilinos se aumentaron solamente por un 1 por ciento y los costos de operación de los caseros subieron 0.1 por ciento en el año pasado, según las cifras de la misma RGB.

“Dada la crisis auténtica que enfrenta la mayoría de la gente de la ciudad, la medida más justa es la congelación de alquiler,” dijo Rosenfeld. La junta rechazó la propuesta 6-2, con solamente Pagan uniéndose con Rosenfeld. Otras pautas preliminares incluyen aumentos de 1.5 por ciento y 3 por ciento para inquilinos de unidades de desván (lofts) que renuevan sus contratos, aprobados por un voto de 5-3; y ningún aumento para hoteles de una sola habitación (SROs), también aprobado por un voto de 5-3. La junta también votó para una pauta preliminar de aumento de renta de mercado justa–el aumento más bajo de un apartamento vacío de renta controlada que se les permiten contestar los nuevos inquilinos–de 40 por ciento por encima de la renta base máxima o 50 por ciento por encima de la renta cobrable máxima.

Mucho de la intensidad que ha distinguido las reuniones de la RGB en el pasado–cientos de inquilinos encolerizados y coreando, enfrentándose con un número más escaso de caseros bélicos de pequeños edificios–no estuvo en evidencia. Solamente 50 personas, la mayoría de ellas partidarios de los inquilinos, acudieron. El pacto de Albany de 1997 para renovar las leyes de renta eliminó uno de los temas más controvertidos, por conceder a los caseros aumentos de vacancia más grandes que ningún aumento jamás fijado por la RGB.

“La ley dejó que mucho del vapor se escapó,” dijo David Pagan. La ley de 1997, por añadir un recargo de 20 por ciento a las ya existentes escapatorias para aumentos por renovación de los apartamentos, y la aplicación débil de las leyes en contra de los sobrecargos ilegales, ha acercado la ciudad a un sistema de hecho de “descontrolar-controlar de nuevo” como el de San Francisco. Por trasladar la mayor parte de los aumentos de alquiler a los apartamentos vacíos, este sistema tiene varias ventajas políticas: los caseros que tienen bastantes apartamentos para aprovecharse del movimiento de inquilinos pueden cobrar aumentos masivos; los inquilinos no tienen que aceptar las consecuencias hasta que quieran mudarse; y los políticos no tienen que enfrentarse con la rabia de los inquilinos amenazados con la pérdida de sus hogares. Debido a que los aumentos grandes para vacancias es parte de la ley estatal, Rudolph Giuliani puede evitar la responsabilidad por ellos, algo que no pudo hacer en 1995 y 1996, cuando fue criticado duramente por los aumentos de vacancia fijados por la RGB.

A diferencia de los últimos tres años, parecía que hubo poca presión sobre la junta de parte del alcalde. De hecho, dice Rosenfeld, la indiferencia de Giuliani en torno del proceso bordeó el desprecio. Todavía queda un puesto vacante, y la junta entera no se reunió hasta el 28 de abril, nueve días antes del voto sobre las pautas preliminares. “Los nuevos miembros no tienen idea de lo que está pasando,” dijo Rosenfeld, añadiendo que las demoras de Giuliani en llenar los escaños vacantes mostraron “una falta de interés increíble por el proceso, y una falta de respeto hacia el pueblo.”

Si el alcalde está mostrando desprecio al proceso, su elección de Vincent Castellano para el escaño vacante de casero lo demuestra. Castellano, anfitrión de un programa radial de conversación, parece vivir una realidad anecdótica estilo Reagan, donde inquilinos de renta controlada pagando $26 al mes en Greenwich Village son típicos del sistema, iguales como las “reinas de asistencia pública” que manejen coches Cadillac y compren caviar con estampillas de alimento. “Lo más importante es la salud de la industria de bienes raíces,” declaró, llamando “desmesurado” el hecho que 125,000 inquilinos todavía pagan menos de $400 al mes. Luego dio un rollo sobre cómo los inquilinos de renta estabilizada evitan pagar los aumentos por un indeterminado “abuso del proceso de renovación del contrato,” supuestamente por no devolver las formas de renovación. “Este hombre es un payaso,” interrumpió otro miembro del público.

Castellano difiere con la sabiduría convencional de la industria de bienes raíces en un punto clave: él cree que los aumentos grandes de vacancia representan una política equivocada, porque crean una “deformación de alquileres”; preferiría imponer aumentos grandes a los inquilinos que ya tienen apartamentos. Su propuesta de aumentos masivos para apartamentos de alquileres bajos–$150 al mes para los de $100 o menos, $100 para el rango de $100-$300, y $50 para unidades de $300-$400–causaron que aun Harold Lubell, el otro representante casero, hizo una mueca de dolor. Lubell se abstuvo del voto, y la propuesta fue derrotado por 6-1.

Mientras un puesto de la junta se quede vacío, es poco probable que en la reunión de junio aparezcan nuevas intrigas para incrementar los aumentos de vacancia. Ken Rosenfeld cuenta hasta cuatro votos en contra de tal propuesta: los de él mismo, de Pagan, y de los miembros públicos Agustin Rivera y Bartholomew Carmody. Es posible que Rivera también prefiera aumentos más bajos para los contratos de renovación, añadió.

Los dos nuevos miembros públicos son pericos contables, pero se considera que Carmody simpatiza con los inquilinos más que Edward Weinstein. Ninguno de los dos está dispuesto a conceder aumentos que superan el Índice de Precios de Consumidores, según Pagan. Sin embargo, Weinstein es muy partidario de los aumentos de alquileres bajos. En el debate sobre la pauta de aumento de renta de mercado justa para los apartamentos vacíos de renta controlada–una de las áreas más esotéricas de la política de regulación de renta, puesto que muy pocos inquilinos jamás contestan tales aumentos–Weinstein llamó el concepto un “disparate” y dijo que apoyó el descontrolar completo de los apartamentos vacíos de renta controlada.

Weinstein rehusó hablar a Tenant/Inquilino.