Current Month Index  |  Tenant/Inquilino Issues  |  TenantNet 

La campaña de alcalde:
La vivienda debe ser un
tema de discusión

Por Steven Wishnia
Traducido por Lightning Translations

Si los candidatos que se postularán para ser alcalde van a hablar sobre los temas que afectan a los neoyorquinos, deben hablar definitivamente acerca de la vivienda. La ciudad de Nueva York tiene una crisis de vivienda. Las rentas se han elevado desde la década de los setenta, después del desastroso experimento con el descontrol de viviendas desocupadas de Nelson Rockefeller. Con el debilitamiento de los controles de renta en 1997 junto con la expansión de las compañías del internet en Wall Street, las rentas han llegado a las nubes; se encuentran ahora más allá del alcance de la clase media, de la clase trabajadora y de los pobres.

Esto no se limita a Manhattan. Las rentas en los demás condados alcanzan también las cuatro cifras. "Irse a Brooklyn" ya no es una opción válida. La mayoría de los inquilinos con renta estabilizada en la ciudad ganan menos de $500 a la semana, pero es casi imposible encontrar un apartamento por menos de $500 al mes en la ciudad. Si usted está pagando $900 al mes por un apartamento de una recámara en Bushwick y gana $375 a la semana, tiene que preocuparse por encontrar el suficiente dinero para comprar un periódico o una rebanada de pizza; olvídese del cine. ¿Cuántos casos hay de tres personas compartiendo un cuarto? ¿Cuántas parejas viven juntas después de haberse separado? ¿Cuántos jóvenes adultos viven aún con sus padres porque no pueden pagar su propio hogar? Desde el "impuesto de pobres" hasta los incrementos altos de apartamentos desocupados, de la fecha de vencimiento de los límites de rentas Mitchell-Lama a la impunidad casi total de cargos excesivos ilegales, la vivienda asequible se pierde en un torrente.

Aún así, en su mayor parte, los políticos y los medios de difusión ignoran esto. Más allá de algunos periodistas y el bloque progresivo de más o menos 10 miembros del Concejo Municipal, nadie habla de esto como una emergencia, de la manera en que se hablaba del crimen hace diez años.

Este es el tema más importante que afecta a la gente de la ciudad de Nueva York, y los candidatos a alcalde necesitan hablar sobre soluciones reales. Para detener la pérdida de vivienda asequible, necesitamos estrictos controles de rentas. Si hay alguna manera de bajar las rentas, necesitamos encontrarla. En particular, los candidatos necesitan endosar la revocación de la ley Urstadt, la reliquia de Rockefeller que prohíbe a la ciudad el reforzamiento de los controles de renta sin el permiso de Albany. Ellos necesitan endosar el control democrático del RGB, en lugar de dejar que el alcalde la atesta de "sellos de goma" para votar los aumentos de renta. Para incrementar la existencia de vivienda asequible, necesitamos una gran inversión en viviendas nuevas y en la renovación de edificios viejos, ambos casi detenidos bajo Giuliani. Y tienen que ser construcciones verdadera y permanentemente asequibles, no el tipo de construcción que se valora por $900 para un estudio "de ingresos medios." No puede ser una vivienda de 80-20, en la cual los constructores reciben grandes descuentos de impuestos por edificios de lujo a cambio de unos cuantos apartamentos de rentas bajas temporales.

Esto costará dinero de fondos públicos y en forma de menos ingresos para los caseros, pero es importante para salvar la calidad de vida en la ciudad de Nueva York. Con frecuencia, los caseros preguntan por qué deben ellos ser responsables por la crisis de vivienda. Si millones de personas no pueden pagar renta, dicen ellos, que no es su problema, mientras haya alguien que pueda pagar las rentas actuales. Los caseros se han considerado con derecho de cobrar lo que quieran sin importar cuánto, y responden a los esfuerzos de poner fin a esto con una pregunta deliberadamente tendenciosa: "¿Porqué los dueños de propiedades deben ser forzados a subsidiar a los inquilinos?"

Tenemos que hacerles a ellos esa pregunta. Cerca de 3,000 caseros son dueños de más de la mitad de los apartamentos de la ciudad en renta, y exigen rentas más altas que nunca aun cuando sus ingresos se elevan por los cielos. ¿Porqué tiene la gente ser forzada a subsidiar a unos cuantos miles de multimillonarios? La falta de un fuerte apoyo hacia los inquilinos por parte de los políticos refleja a menudo la influencia que ejerce el dinero de bienes raíces, el ejemplo más típico de corrupción de financiamiento en las campañas electorales en el estado de Nueva York. En la política estatal es obvio; los republicanos del norte del estado como Joseph Bruno reciben miles de dólares de los caseros en la ciudad de Nueva York para imponer su voluntad sobre nosotros, pero los electores de la ciudad de Nueva York no pueden votar contra ellos. La política de la ciudad es más sutil. ¿Cuántos políticos suavizan su actitud o dan menos atención al tema porque tienen miedo de perder dinero proveniente de los caseros?

Un segundo problema es aquel de los tres diarios de la ciudad. El Times es un propietario de bienes raíces, el Daily News es propiedad de un constructor y el Post es propiedad de un ideólogo fanático del ala derecha. Eso se refleja en sus posiciones sobre cuestiones que preocupan a los inquilinos y sobre la posibilidad de que los candidatos que apoyan a los inquilinos sean ridiculizados.

Pero si vamos a tener una democracia, los políticos necesitan poner atención a las preocupaciones de la gran mayoría de la gente. Los candidatos a alcalde necesitan hablar de la vivienda como de una prioridad principal para darle la atención que una emergencia merece. Ellos necesitan ofrecer fuertes posiciones y grandes iniciativas, y no sólo programas simbólicos y lugares comunes para parecer pro inquilinos.

Ellos necesitan hablar sobre la vivienda con fuerza y frecuencia.