Se pone en marcha unión de inquilinos del Loisaida
Por Wasim Lone
Traducido por Vajra Kilgour
En una reunión de la comunidad el 9 de febrero, más de 60 líderes de inquilinos del Loisaida, representantes de asociaciones de inquilinos de viviendas públicas y de edificios privados y propiedades de la ciudad, lanzaron el proyecto de formar la Unión de Inquilinos del Loisaida. Aprobaron unánimemente a luchar contra el hostigamiento e intimidación de los caseros, y a tratar de poner fin a los desplazamientos de los inquilinos de escasos recursos del vecindario.
La idea de formar la unión surgió del invierno de 1997, después de una serie de reuniones de planificación entre inquilinos de edificios en aprietos y el Buen Viejo Loisaida (GOLES, por sus siglas en inglés), una organización que aboga por los derechos de inquilinos, con base en la comunidad. Líderes de inquilinos hubieron expresado su frustración porque, a pesar de los duros hostigamientos y la destitución de inquilinos, no había ninguna organización en el barrio para organizar o movilizar a estos. Es importante que las asociaciones de inquilinos de bajos ingresos se juntan como unión de inquilinos, para que no luchen a solas sino unidas, como un grupo unificado, apoyando el uno al otro y persiguiendo a aquellos caseros que amarguen la vida a los inquilinos, dijo Lan Yee, líder de los inquilinos de un grupo de cuatro edificios propiedad de los mismos caseros. Nuestros caseros tuvieron éxito en hacer mudarse de los edificios a la mayoría de los inquilinos, por hostigarlos, por rehusar a hacer reparaciones ni manutenciones algunas, por insultar a los inquilinos, por ridiculizarlos, y por intimidarlos. Solamente 20 de los 50 apartamentos en los cuatro edificios aún están ocupados, agregó; los demás están vacíos y almacenados.
No aguantamos más. Vamos a organizar para salvar a nuestra comunidad, señaló Erma Campbell, líder de los inquilinos en Haven Plaza, un proyecto de 350 unidades, subvencionado por el sección 8 del gobierno federal, en la Avenida C. Hemos visto el desplazamiento de nuestras familias, amigos y vecinos por caseros capaces de todo para ahuyentar a los inquilinos para luego alzar la renta. En Haven Plaza, los alquileres siguen alzando, alzando, y alzando, mientras las condiciones siguen bajando, bajando, y bajando.
Robert Watlington, líder del 103 de la Avenida Segunda, un edificio privado, describió cómo los inquilinos sufrieron un mes entero del invierno pasado sin calefacción ni agua caliente. Fue un infierno, y el casero no reparó la boila hasta que organizamos una asociación de inquilinos y tomamos medidas. Creo que el casero habría preferido que todos nosotros nos hubiéramos mudado, añadió. Estos tiempos son duros para los inquilinos de bajos ingresos en Loisaida. Los caseros saben que hay inquilinos de altos ingresos que pueden pagar las rentas muchísimo más altas, y esto hace la vida difícil para nosotros. Quieren los inmuebles, quieren los jardines, todo está en juego.
Según los líderes, los planes de la unión para 1998 son: 1) fortalecer a las asociaciones de inquilinos ya miembros de la unión; 2) organizar en edificios donde no hay asociaciones de inquilinos; 3) hacer blancos de los caseros peores y emprender campañas en contra de ellos; 4) hacer responsables a los oficiales públicos por su complicidad en el proceso de desplazamiento, o por su falta de tomar medidas en contra de ello; y 5) distribuir información sobre los derechos de inquilinos por todas partes del vecindario.
Para más información sobre la Unión de Inquilinos, llame a GOLES a 212-533-2541.