Con Giuliani en la Mira,
Reunión Frente a la Alcaldía
Por Steven Wishnia
Traducido por Lightning Translations

Al sugerir la Junta de Regulación de Renta (RGB) que pueda dejar a los caseros alzar los alquileres por hasta un 12 por ciento este año, los inquilinos desataron una campaña para frenar tal suceso.

Alrededor de 100 inquilinos, partidarios de estos y oficiales electos afrontaron la atmósfera festiva-fascista fuera de la ciudadela de Rudy Giuliani—todo el mundo tuvo que pasar por detectores de metal dentro de carpas blancas de circo—para llevar al cabo la reunión, anunciada con sólo unos días de anticipación. El alcalde había insinuado que probablemente ordenaría a la RGB que ésta les diera a los caseros un poco menos del incremento de un 12 por ciento lanzado por el presidente de la Junta, Ed Hochman, lo que de todos modos sería la subida de alquiler más grande que los inquilinos han sufrido en años.

“Hoy estamos aquí porque los neoyorquinos no pueden pagar alquileres más altos,” dijo Kenny Schaeffer de Met Council, al comenzar la reunión. De hecho, añadió el concejal Bill Perkins (D-Manhattan), “Estamos buscando la manera de bajar las rentas.”

En discursos breves y rápidos, orador tras orador culparon al alcalde. “Todo lo que hemos oído de la Junta de Regulación de Renta viene de la boca del alcalde,” dijo la concejal Christine Quinn (D-Manhattan). Ella acusó a Giuliani de vender gato por liebre. Steve DiBrienza, demócrata de Brooklyn, dijo que el alcalde está “perpetrando un fraude.”

También acudió el concejal de Brooklyn Mike Nelson, bajo fuego por votar en favor de la ley de envenenamiento de plomo de 1999. “El alcalde es muy admirador de incrementos de ceros dobles para los gremios,” dijo a la multitud. “Debe ser muy admirador de ceros dobles en incrementos de renta.” Michael McKee, de la organización Inquilinos y Vecinos (Tenants and Neighbors) destacó que Giuliani por fin había reconocido abiertamente que él mismo dictamina a la RGB el tamaño de los incrementos, algo que por mucho tiempo fue un secreto mal guardado y frecuentemente negado. Otros se dirigieron a temas más básicos. Liz Krueger, del Centro Comunitario de Recursos de Alimentación (Community Food Resource Center) dijo que la crisis de vivienda en Nueva York no se resolverá hasta que todos reciban el sueldo suficiente para ganarse la vida. Patrick Markee, de la Coalición por los Desamparados (Coalition for the Homeless) señaló que hay 23,000 personas que pasan las noches en la calle en esta ciudad. Y Alex Stabler, de Brooklyn, un veterano activista que frecuentemente cita a Shakespeare, bromeó: “Hay cinco millones de millonarios en América, y muchos de ellos son caseros en la ciudad de Nueva York.”

Mientras la ciudad ve “la destrucción gradual de vivienda asequible,” concluyó el demócrata de Manhattan Stanley Michels, “no hay excusa alguna para incrementos enormes.”

Los organizadores se mostraron satisfechos con la asistencia, sobre todo porque la reunión fue organizada en menos de cinco días. Y si la RGB aprobara incrementos preliminares muy grandes, “Vamos a regresar en números diez veces más altos,” juró Kenny Schaeffer.