Mitchell-Lama del Bronx es Víctima de Política de Puerta Giratoria de DHCR
Por Vajra Kilgour
Traducido por la autoraLos inquilinos de Lafayette-Boynton Housing Development, en la sección Soundview del Bronx, acaban de recibir un doble golpe de mala suerte: según ellos, comisario adjunto de vivienda del estado Otis Jones forzó el renombramiento de una agencia gerente con ex empleados de la División de Vivienda y Renovación Comunal (DHCR, por sus siglos en inglés) entre su personala pesar de que una agencia gerente preferida por los inquilinos había hecho una oferta mucho más baja por el contrato de gerencia. Jones mismo manejaba la urbanización, un complejo Mitchell-Lama de cuatro edificios, al fin de los años ochenta. La manera en que lo hizo suscitó preguntas serias entre los inquilinos.
Se le había otorgado la administración de los edificios a la agencia que consiguió el contrato, Marion Scott Real Estate Inc., el 1 de noviembre de 1997. Nunca se le avisó a la asociación de inquilinos de este nombramiento. Según Joann Thomas, que se hizo presidenta de la asociación en aquel mes, Scott dictó el tono de su gerencia desde el principio, informándole a la junta directiva de la asociación de inquilinos que no somos una junta directiva de cooperativa y que él no se reuniría con ellos como un grupo representativo.
Scott empeoró problemas de seguridad en la urbanización por emplear personal de seguridad que, dicen los inquilinos, fue gente irresponsable. Se ha permitido que atrasos de alquiler, ya muy altos, siguen creciendo. Los pasillos públicos están en muy mal estado de deterioro, y problemas continuas con goteras en la cañería, ventanas agujereadas, paredes desmoronándose, armarios desplomándose, ascensores que no funcionan, y ladrillos desprendidos en el exterior de los edificios, aún no se han solucionado. Bonita Williams, miembro de la junta directiva de la asociación de inquilinos, dice que las reparaciones que se hacen son tan descuidadas que sólo hacen necesario que se hagan más reparacio nes. Sin embargo, los inquilinos están en punto de ser asesorados un aumento de alquilerel segundo en el pasado año y medio. Al principio esta urbanización fue destinada para gente de altos ingresos, y se volvió en una de personas de ingresos modestos cuando el dueño original hizo aplicación para el contrato de Mitchell-Lama, dice Bonita Williams. Creo que Marion Scott solamente la ve como una mina de oroque quiere deshacerse de toda la gente de la clase trabajadora, esperando que los edificios se vuelvan en un enclave de personas de altos ingresos.
Lafayette-Boynton es Mitchell-Lama de alquiler que abarca cuatro edificios con un total de 972 unidades entre sí. En 1998, los edificios se pasaron en administración judicial, y la División de Vivienda y Renovación Comunal se encargó de la administración de ellos, estableciendo una junta directiva especial que consiste de tres empleados de la DHCR y una representativa de los inquilinos, la presidenta de la asociación de inquilinos.
Después de la toma de mando por DHCR, los edificios se manejaban por Otis Jones, en ese entonces empleado de RY Management. La gerencia de RY se terminó en 1991; en sólo tres años, dicen los inquilinos, los fondos reservos de los edificios fueron agotados, bajándose de más de $1 millón hasta menos de $50,000sin que, según los inquilinos, no se hubiera hecho nada por tanto dinero.
Bajo M&E Management, que heredó la administración de RY, se les cobraron a los inquilinos por aparatos nuevos, muchos de los cuales nunca fueron instalados. Se les permitieron a decenas de inquilinos que dejaran de pagar la renta, y los atrasos de alquiler subieron hasta más de $1.5 millones. Se dejó vencerse la garantía de los techos, y los inquilinos tuvieron que pagar los costos de parcharlos. Otro golpe a los bolsillos de los inquilinos ocurrió cuando la compañía de seguros usada por M&E rehusó pagar sus demandas después de que los caños se rompieron en las paredes. Cuando la DHCR terminó el contrato de M&E al fin de 1997, la avisó a la empresa con 30 días de anticipaciónperíodo utilizado para destruir las oficinas de gerencia en el edificio principal.
En diciembre de 1997, un mes después de que Marion Scott se encargó de la manutención de los edificios, los inquilinos pidieron que el proceso de contratar agencias gerentes incluyera licitaciones públicascomo se debía hacer desde el principio, pero nunca se había hecho hasta entonces. En enero de 1998, Otis Jonesahora comisario adjunto de la DHCRfue nombrado calladamente a la junta directiva de los edificios. Los inquilinos sólo se percataron de este hecho interesante en marzo.
Once agencias gerentes respondieron a la solicitud de licitación de la DHCR. En junio se les entrevistaron en las oficinas de DHCR, donde Thomas y su abogado acudieron. A pesar de que no fue una reunión formal, y otros miembros de la asociación de inquilinos tenían derecho de estar presentes para observar los procedimientos, Jones los excluyeron de la reunión y no dejó que el abogado participara en el proceso de selección.
El 7 de julio, la junta se reunió para escoger el nuevo agente. En ves de seguir los procedimientos normales, de considerar licitadores con ofertas más bajas, y pese a la oposición enfurecida de Thomas, los tres miembros de la DHCR en la junta votaron por Marion Scott. La oferta de Scott para mantener los edificios, $34,000 al mes, fue $12,000 más de la oferta de la agencia preferida por los inquilinos, e incluyó $15,000 adicional al mes como reembolso de gerencia. La reunión duró 15 minutos. Me costó todo el día para bajar la presión de sangre, dice Thomas.
Lo que más les duele a los inquilinos de Lafayette-Boyntonaparte de la indiferencia arrogante a sus deseos y su bienestar por los miembros DHCR de la junta directiva de los edificioses el hecho que Prestige Management, la agencia ellos prefirieron, maneja la urbanización Lafayette Morrison, al otro lado de la calle enfrente de ellos.
La diferencia entre las dos es que el uno parece una cooperativa, y el otro parece un proyecto de vivienda, dice Thomas. No somos nada más hijastros.