¡Ganan inquilinos de renta controlada!
El tribunal más alto del estado protege la fórmula de MBR
Por Jennie Laurie
Traducido por Lightning Translations
En una victoria contundente
para los inquilinos, la corte de apelaciones del estado de Nueva York, la cual
es el tribunal más alto del estado, falló a favor de mantener una nueva fórmula
de renta base máxima (MBR, por sus siglas en inglés) que resultó en incrementos
de renta más bajos para los apartamentos de renta controlada. La decisión de
la corte del 20 de diciembre significa que la mayoría de los inquilinos con
renta controlada que pagan la renta tope para sus apartamentos, y a quienes
han mantenido en una ansiosa espera desde 1997, pueden continuar pagando los
incrementos más bajos sin temor a que aumenten los cargos retroactivos descontroladamente.
"La decisión es un gran
alivio," dice Stephen Dobkin, de Collins, Dobkin y Miller, quienes representaron
a Met Council y respondieron al caso en la corte de apelaciones. "Una decisión
a favor de los caseros en este caso hubiera resultado en un desastre para los
muchos inquilinos con renta controlada quienes en verdad no hubieran sido capaces
de pagar los incrementos." La victoria demuestra el poder político de las personas
de mayor edad que viven en apartamentos de renta controlada y el gran trabajo
legal de Dobkin y otros abogados que trabajaron en el caso.
Ley Local 70 de 1997
Esta decisión puso fin a
una batalla legal de cuatro años, que comenzó cuando el concejo de la ciudad
de Nueva York cambió la fórmula usada para calcular incrementos a los apartamentos
de renta controlada. Los caseros presentaron una demanda, reclamando que el
cambio fue una violación de la ley Urstadt. Ellos argumentaron que la nueva
fórmula, al reducir sus ganancias, era más rigurosa que la fórmula anterior.
La ley Urstadt, aprobada en 1971 como acompañante al descontrol de los apartamentos
desocupados bajo la dirección de Charles Urstadt, comisionado de vivienda del
gobernador Nelson A. Rockefeller y un importante casero en la ciudad, prohibe
a las ciudades o municipalidades aprobar cualquier ley que sea más rigurosa,
o que regule más la vivienda, que las leyes estatales.
El papel de la DHCR
La lucha sobre la aparentemente
pequeña parte de una oscura fórmula se remonta aun más atrás, a 1986, cuando
la División de Vivienda y Renovación de Comunidades estatal (DHCR, por sus siglas
en inglés) comenzó a utilizar una diferente sección de la ley de propiedad de
bienes raíces del estado para determinar la fórmula que se usó una vez cada
dos años al establecer límites de rentas. El cambio se hizo para conformar con
un cambio en la ley de impuestos del estado, la cual hizo la referencia en la
fórmula obsoleta.
Durante 10 años, el cambio
no causó diferencia en los incrementos de renta, pero en 1996 la vieja fórmula
hubiera producido un incremento de 32.4 por ciento, mientras que la nueva fórmula
produjo un incremento del 3 por ciento. Los caseros habían estado acostumbrados
a que los factores de MBR fueran tan altos que siempre se les garantizaba un
incremento de 7.5 por ciento en la Renta Máxima Cobrable (MCR, por sus siglas
en inglés; MBR es la renta tope y el MCR es la renta real que sube 7.5 por ciento
al año a menos que alcance a la MBR). Una vez que los propietarios se percataron
que posiblemente no obtendrían su 7.5 por ciento automático al año, se dirigieron
discretamente a Albany y presentaron una demanda contra la DHCR. La DHCR perdió
la demanda y revirtió la fórmula como lo exigía la ley (artículo 12a).
El concejo municipal al rescate
1997 fue, por casualidad,
el año en que venció el término de las leyes de renta y se les sometió a los
políticos, incluyendo el alcalde y los miembros del concejo municipal, a la
intensa presión de los inquilinos que habían sido afectados por los cambios
en las leyes que republicanos a favor de los caseros hicieron aprobarse a la
fuerza en el congreso estatal. También había llamado la atención los cambios
a favor de los caseros hechos por el concejo municipal en 1993. A final del
verano en unos de sus pocos movimientos a favor de los inquilinos, el vocero
del concejo Peter Vallone impulsó un proyecto de ley en el concejo (que había
aprobado la ley MBR original en 1970), la cual cambió la fórmula del artículo
12a al de 12. Menos de 24 horas después de que el alcalde había firmado el proyecto
de ley, los caseros volvieron a la corte para impugnarlo. Met Council y otras
organizaciones de inquilinos intervino en el caso, junto con el Asesor Municipal
(Corporation Counsel), representando al concejo municipal.
Mientras el caso se apelaba
en los tribunales, Met Council se esforzó para presionar políticamente al gobernador
a hacer que la DHCR defendiera el cambio. Miles de personas mayores llamaron
al gobernador para recordarle que él había hecho una promesa especial a los
ancianos durante la batalla que se desató en la renovación de las leyes de renta
de 1997, de que ellos no serían afectados.
Los ancianos en la lucha
Cerca de 50,000 apartamentos
se encuentran bajo control de renta. Los inquilinos tienen un promedio de 70
años de edad, con ingresos menores a $15,000 al año. Aunque sean una población
vulnerable, no están indefensos políticamente, y en 1997 estaban enfurecidos.
Estos inquilinos, quienes
ya se encontraban activos y bien informados, se asustaron cuando recibieron
avisos de la DHCR en 1997, primero a mitad de septiembre, diciéndoles que los
caseros habían ganado su primera demanda y que la MBR sería de 32.4 por ciento
y no el 3 por ciento que habían recibido originalmente. Esto significaba que
miles de ellos que pagaban rentas a la MBR tope tendrían que pagar 7.5 por ciento
retroactivamente por 1996 y 1997 en lugar del aumento de 3 por ciento para 1996
y ningún aumento para 1997. Luego recibieron un aviso diciéndoles que la nueva
MBR corregida del 32.4 por ciento se suspendería pendiente el resultado de un
caso en la corte.
A esas alturas, los inquilinos
con renta controlada no tenían razón alguna para confiar en el gobernador George
Pataki, después que él había prometido proteger a los ancianos y al mismo tiempo
había permitido que las leyes de renta se debilitaran y había permitido que
la agencia estatal se defendiera débilmente en la primera demanda contra la
MBR. Los inquilinos sabían que había una motivación principal detrás de la acción
de los caseros y el trabajo de la DHCR: sacar de sus apartamentos a los inquilinos
con renta controlada para que los caseros pudieran descontrolar los apartamentos
y elevar las rentas, en muchos casos de $1,000 o más. Pero gracias a la presión
de estos inquilinos, el concejo municipal aprobó la ley local 70 de 1997 y la
DHCR, en los últimos argumentos de la demanda, abandonó la batalla legal (claudicando
por la presión de ambos lados).
La decisión es una gran
victoria para quienes están a favor de debilitar las restricciones impuestas
por la ley Urstadt. Esta ley, escrita para acorralar al concejo municipal de
1971, que apoyaba a los inquilinos, desde entonces ha puesto a los inquilinos
en las manos del congreso estatal, a favor de los caseros. Pero esta decisión
podría permitir otros cambios: "El concejo municipal podría hacer otros cambios
en las leyes de renta siempre y cuando estos cambios reflejen el propósito original
de las leyes," dice Dobkin.
Pero por ahora, los inquilinos
pueden disfrutar su triunfo. La decisión, emitida por la juez en jefe Judith
Kaye, está tan bien escrita que puede ser comprendida por el lector neófito,
ya que explica claramente la historia del caso y de las regulaciones de renta.
Quien desea leer la decisión puede obtenerla (en inglés) en: http://www.tenant.net/Alerts/MBR/164opn01.txt.
No se ha emitido todavía
el factor de la MBR del 2002/2003, pero se ha programado provisionalmente una
audiencia en la primera semana de febrero. Los inquilinos de renta controlada
deben planear para acudir. Para más información, llama al (718) 262-4717.
En breve Ciudad México pone fin a rentas congeladas
En poco tiempo, los inquilinos
de Nueva York podrán aprender lo que puede pasar cuando las leyes que protegen
a los inquilinos son debilitadas o eliminadas. Según reportó La Jornada (2 de
enero de 2002), recientemente entró en vigor una reforma a la ley inquilinaria
de la ciudad de México, por la cual se pueden efectuar desalojos masivos de
habitantes en viviendas con renta congelada. Se teme que en estos días serán
desalojadas 510,000 familias, principalmente de la delegación Cuauhtémoc, donde
la mayoría de la gente es de ingresos medios y bajos.
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